Los diferentes géneros de música se han ido subdividiendo con el paso del tiempo, a un ritmo constante, a la misma velocidad que surgían bandas que buscaban ir un paso más allá, enarbolando la bandera de la experimentación y con la mente puesta en encontrar unos límites que poder romper. Todos y cada uno de los géneros que te puedan venir a la cabeza siguen este patrón tan orgánico, dotando a la música características atribuibles a un organismo vivo: la evolución como única norma.

Si en los setenta el conocido como Rock Sinfónico o Progresivo gozaba de buena salud y de numerosas bandas que nutrían al género, en los ochenta prácticamente desaparecieron. Sin embargo, el legado que dejaron sirvió para dotar de nuevas herramientas a las nuevas generaciones de músicos que empujaban. De finales de esa época sale un subgénero conocido como Math Rock, sobretodo en diversas ciudades de Norteamérica y más tarde con una fuerte presencia de bandas japonesas. Hablamos de un estilo que se siente cómodo en los extremos, esto es, una alta complejidad en los diferentes ritmos, tempos y riffs que se crean buscando jugar con la armonía y las estructuras más complejas. King Crimson podrían considerarse uno de los nombres más grandes, pero tenemos hoy día numerosas bandas como Leprous o Agent Fresco que han conseguido sumar las voces a un estilo históricamente instrumental, véase a los Aristocrats o los Animals As Leaders. No me meteré en la escena japonesa porque sino ya sería demasiado.

CHON son una de las bandas en las que nos podemos fijar, creada el año 2008 en California. Tienen a sus espaldas tres discos, de los cuáles nos vamos a fijar en el más reciente: ‘Homey‘. Lanzado a mediados de 2017 por el sello Sumerian Records, es una muestra más de que el math rock propio de los californianos, influenciado por un jazz suave y evocador, es una fórmula que funciona, con la virtud de dar ligereza a un estilo que a priori puede resultar denso. Es un disco que fluye entre riffs asincopados y complejos, pero que junto a unas bases de electrónica disponibles en cuatro temas, se entrelazan y eliminan densidad pero aportan flexibilidad al conjunto del disco. Toda una bocanada de aire fresco.

  1. Sleepy Tea
  2. Waterslide
  3. Berry Streets
  4. No Signal
  5. Checkpoint
  6. Nayhoo
  7. Here and There
  8. The Space
  9. Feel This Way
  10. Continue?
  11. Glitch
  12. Wave Bounce