En una granja de caballos en medio del bosque sueco, me encontraba cenando y tratando de entender el hilo de la conversación que allí tenía lugar. Por aquél entonces ya entendía el idioma, pero seguía utilizando el inglés. Fue en un momento de desconexión, en el que me di cuenta de que llevábamos horas escuchando música, con un sistema de sonido decente. Me paré a escuchar, y tuve la irrefrenable necesidad de saber qué estaba sonando. Se trataba de una autora sueca llamada Sophie Zelmani.

Concretamente, tenía ante mí el segundo álbum de la cantautora sueca, que es sencillamente una joya. Llamado ‘Precious Burden‘ y lanzado el 1998, es emotivo, personal y romántico. Es un segundo trabajo que sigue y consolida la línea de su homónimo debut, con la guitarra de Sophie en acústico y las letras sugerentes y melancólicas. Acabado de redondear con la introducción de numerosos instrumentos, como el marimba y otras percusiones o el saxófono, que bajo la pericia de su productor y guitarrista, Lars Halapi, sencillamente hacen su trabajo: sumar y pulir detalles, añadiendo una frescura que engancha.

  1. Leaving
  2. Black Day
  3. Precious Burden
  4. So Long
  5. Excuse Me
  6. Got to Stop
  7. Before the Day’s Gone
  8. Goodbye
  9. Foolish
  10. Curtain Call
  11. Who I am