Si bajo de espalda no me da miedo (El Rancho, 2008), este es el título escogido por la banda sevillana Pony Bravo para su álbum debut. Si lo analizamos bien, esta sentencia bien puede valer como título de disco o como un principio vital para indecisos inseguros. Más allá del título, lo que se esconde en este álbum es una clara declaración de valentía, talento y musicalidad por parte de unos músicos que desbordan seguridad y guasa sobre el escenario.

La primera vez que los escuché fue en un directo íntimo, en un teatro pequeño y acogedor. Un gran amigo me invitó al concierto con una única condición “No escuches nada suyo antes del concierto, lo agradecerás”. Fiel defensor del compromiso a la palabra, me planté en el concierto de unos desconocidos sevillanos que me asombraron desde el primer compás. Su música es el reflejo de un brebaje que ha sido capaz de armonizar influencias flamencas, ritmos latinos y psicodelia al más puro estilo Pink Floyd o The Doors. Aunque esa sea una apreciación del todo personal, creo que son reconocibles estas influencias en todos los temas del álbum.

Su trayectoria les ha situado como una de las bandas referentes en el panorama alternativo de la música española, lugar que se han ganado con creces. Este álbum fue el inicio de una banda que nos ha regalado grandes conciertos y, sobretodo, grandes canciones como El guarda forestal, El rayo, Fingers, Can I See o El Piloto Automático.

“El Pony Bravo va por la rivera, corre pony, corre…”

  1. El Pony Bravo
  2. El Rayo
  3. I Can See
  4. Lolita
  5. Trinchera
  6. El Guarda Forestal
  7. El Baile
  8. Fingers
  9. Arcanul
  10. El Piloto Automático
  11. Sunset
  12. El Sudor